Cómo Abordar una presentación

David Schwab, Ph.D
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Una forma eficaz y profesional de educar a los pacientes potenciales en su área acerca de la odontología es desarrollar y presentar un discurso corto a grupos de su entorno. Estos son algunos consejos:

Empiece con un título atractivo

El discurso puede ser acerca de la «buena higiene oral», pero esta frase no llama poderosamente la atención. Un ejemplo de título enérgico es: «Diez mitos sobre la odontología». Un mito es que la pérdida de los dientes de alguien es una parte natural del proceso de envejecimiento. Puede tratar el tema de la higiene oral, pero el título por sí mismo necesita interesar a la gente para que permanezcan en sus asientos y presten atención. ¿Cuáles son los otros nueve mitos? Desde su formación profesional y su experiencia personal en su clínica, ya sabe las percepciones erróneas habituales que tienen muchos pacientes acerca de la odontología. Trate cada una como un mito, y explique por qué no es verdad.

Venda la presentación a grupos, no a personas.

Si intenta organizar un seminario público para que las personas asistan, necesitará seleccionar la fecha, el lugar y la hora y, después, trabajar muy duro para atraer a la audiencia. Un enfoque menos intensivo es consultar en las Páginas Amarillas locales los epígrafes como asociaciones, organizaciones deportivas, clubes, hermandades, organizaciones de servicios sociales y organizaciones de veteranos y militares. Su Cámara de Comercio local también puede ofrecerle una lista de organizaciones en su comunidad. Los grupos siempre están buscando programas educativos para sus miembros. Escriba a estos grupos, ofreciéndose a presentar de forma gratuita un atractivo programa educativo. Haga el seguimiento de las cartas con una llamada telefónica, y explique que está buscando oportunidades para transmitir a la comunidad su mensaje sobre los beneficios de la odontología moderna. Seguro que empezará a recibir reservas.

Sea breve.

Los profesionales de la odontología asisten con frecuencia a seminarios que duran todo el día. Sin embargo, el público de su entorno, que está acostumbrado a ir cambiando el canal de la tele con el mando a distancia, querrá algo muy breve y directo. Una buena regla general es desarrollar una presentación que pueda exponer de forma cómoda en veinte minutos. Si el tiempo lo permite, después puede aceptar preguntas durante unos minutos.

Sea dinámico.

No malgaste tiempo en un discurso de veinte minutos con una introducción de cinco minutos. Vaya hasta el micrófono, empiece con algo interesante y haga que la presentación fluya. Ejemplo: «Buenos días. Hoy les voy a pedir solamente veinte minutos de su tiempo para hablarles de la odontología moderna. La información que quiero compartir con ustedes les sorprenderá gratamente. Por ejemplo, vamos a levantar la mano. ¿Cuánta gente piensa que si se llega a muy viejo, va a perder algunos de sus dientes de forma inevitable como parte del proceso natural de envejecimiento?».

Este enfoque consigue tres cosas:

  1. Le dice al público cuánto tiempo van a tener que prestar atención (veinte minutos);
  2. Se lanza inmediatamente al fondo de la presentación;
  3. Involucra al público al preguntar alzando las manos.

En una presentación clínica a un público profesional, puede usar un número grande de diapositivas. Sin embargo, en un discurso a un grupo de la comunidad, se deben usar las diapositivas como marcas de puntuación visual, para subrayar algunos puntos. Tener diez o veinte diapositivas para añadir interés visual a su presentación es una buena idea, en la medida que las diapositivas no se conviertan en la propia presentación. Si usted no es más que el narrador de una muestra de diapositivas, su presentación no mantendrá la atención del público. Al igual que el orador y el experto, usted es la estrella del espectáculo, la atracción principal. Mediante el uso de diapositivas con moderación, su presentación será más eficaz.

Muestre solamente imágenes agradables.

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